martes, 6 de febrero de 2018

GISELLE 2.0

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- Se me ocurrió a mí en 1943. Te lo digo, no sea que después te encuentres a alguien que te diga quesialiciaesto o quesialiciaquello...
- ¿O sea, que fue idea suya?
- Exacto. ¿Tienes un cigarro? Recordar esto me pone nerviosa.
- No sabía que fumaba, Maestra...
- Sólo en momentos muy emotivos... ¿Qué marca son estos?
- Dunhill
- Yo fumaba Aromas a escondidas de Pedro.
- (...)
- Pues como te contaba, yo soy la primera bailarina clásica contemporánea, que se revela ante Maya Plisetskaya y afirma que Giselle es en realidad la Niña del Exorcista, pero del campo alemán.
- Increíble.
- Ninguna tuvo antes ovarios para hacer eso.
- Ninguna ninguna...
- Y soy la única que reconozco en Giselle, a un ente diabólico.
- ¡Qué horror! Digo, ¡qué interesante Maestra!
- Tú fíjate en mi locura de Giselle. No tiene nada que ver con la locura clásica y atilada de Maya, que enloquece casi con dulzura. No no no.
- Qué va…
- Tampoco con la de Nora Kaye, que más que una campesina, es como un guajiro bailando. Ni con la locura romántica y etérea de la Pavlova, ni con la de la Markova, que hace una Gisselle que parece tetrapléjica.
- No no no...
- Mi locura es diferente. Es como un trance psicótico; una especie de frenesí bipolar.
- ¿Como una posesión diabólica?
- Exacto. Una posesión diabólica. Cuando interpreto a Gisselle, es Satanás quien se presenta.
- Qué barbaridad. Digo, qué emocionante.
- El demonio es muy poderoso.
- Maestra… ¿Cómo puede mantener esa magnífica postura erguida a su edad, esa fluidez de ideas, esa sabiduría y derroche de verborrea?
- El US Penthium 5000
- ¿Un medicamento?
- No, un microprocesador. Colaboro con la NASA y con la gente de Silycon Valley, y ellos a cambio me mantienen viva. Estoy casi toda reconstruida biónicamente.
- ¿Pero dónde lleva el microprocesador?
- Debajo del pañuelo, de lado a lado de los parietales. Cuando veas que me cambio de pañuelo es que me he sustituido la placa base de framio conectada a un cerebro electrónico de última generación.
- O sea que eso de que usted no ve ni oye…
- Cuentos chinos. Veo y oigo mejor que cualquier ser vivo del planeta. Puedo enfocar un cráter de la luna, o diseccionar un mosquito. Y oigo crecer el pelo y abrirse una flor. Penthium es el futuro.
- ¿Y el corazón, maestra…?
- Una bomba japonesa de tres mil quinientos voltios…
- No. Me refiero a si hay alguien que ocupe el corazón de Alicia Alonso… ¿Está Alicia enamorada?
- ¡Sigo enamorada!
- ¿De su marido? ¡Qué romántico, Maestra!
- ¿Por qué metes a Pedro en esto? ¡Sigo enamorada de Gisselle!
- Este… qué bello eso también. Nos decía que la hizo suya en el 43…
- Sí, completamente mía. Puede decirse sin temor a exagerar, que yo me templé a Giselle en el American Oper House el 2 de noviembre del 43.
- ¿No le parece un punto de vista demasiado pornográfico, quizás algo desafiante para describir un sentimiento artístico?
- No hay nada de malo en que reconozca una homosexualidad encubierta con una misoginia. Es una vuelta de tuerca genial a mi carrera. ¡La bailarina comunista se convierte al lesbianismo!
- Sería muy fuerte.
- ¡Pues por ella sería capaz de hacerlo!
- ¿Por quién?
- ¡No estás atendiendo a la entrevista! ¡Por Giselle...!
- Pero Giselle es un personaje de ficción Alicia…
- ¡Usted no entiende nada! ¡Hace 70 años vivo enamorada de ella! A muy pocos iluminados del arte nos pasa. Es el síndrome de moda entre las estrellas de la danza mundial.
- Ah... qué cool.
- Giselle me volvió loca, no sé si ha caído usted en ese detalle.
- Dicho así…
- No hay otra forma de decirlo, fue así. Y como sabía que no me bastaría con poseerla en mi mente, se me ocurrió aquella idea tan brillante... ¡Necesitaba poder vivir eternamente danzando bajo su piel…!
- ¡Qué poético eso Alicia!
- Pues me lo copiaron los americanos.
- No me diga…
- En “El Silencio de Los Corderos” Reproducen mi idea, casi al carbón.
- ¿En El Silencio de los Corderos?
- La parte en que aquel asesino se viste con una piel de mujer, ¿te acuerdas?
- Este sí, sí. Una de las escenas más…
- ¡Exquisita escena! Si recuerdas aquella piel, parecía una piel humana muerta corriente ¿no?
- Yo no soy muy experto en despellejamientos… Pero sí, parecía eso.
- Pues cuando llegues esta noche a tu casa, ponte esa escena, y congela el minuto 1:18:27. Entonces acciona “hacer zoom in” 35 veces.
- Ah, esta noche en casa, si eso…
- Verás perfectamente cómo la piel humana conserva una última capa de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas, aun palpitantes y sanguinolentas…
- Ya…
- Que laten, sobre la piel transpirada y también desnuda del asesino.
- Vaya por Dios…
- ¡Pues así llevo yo a Giselle dentro de mí!
- (...)
- Y así mismo le trasladé la idea a Alberto Méndez, a Laura y a la dirección del Ballet: ¡Hagamos una Gisselle Hiperrealista!, les dije. O sea, mi idea de que el demonio posee a la campesina, y baila ya en el adagio del tercer acto vistiendo la piel de su cadáver, aun sangrante. Un grito desesperado de la Gisselle del siglo XXI.
- Un… un planteamiento dramatúrgico muy valiente
- ¡Y muy romántico! Que le venía muy bien al romanticismo académico de nuestra institución. Somos el romance, recuérdelo.
- Así es
- ¿Y sabes una cosa, que me rompe el corazón?
- ¿Qué?
- ¡Yo quería a Charín para esa Gisselle!
- ¡No!
- Rosario era mi única y gran apuesta para “Gisselle 2.0”.
- ¡Gisselle 2.0, qué original!
- ¡Una nueva Gisselle! La misma música pero remasterizada en un dark house muy oscuro. Todo muy Wes Craven. Y la coreografía de Petipá, fuera. Todo mío, nuevo desde arriba.
- Qué fuerte.
- Ninguna gran bailarina se había atrevido a revisitar así un clásico jamás. ¡Y yo podía hacerlo, con Charín! ¡Gisselle nos estaba tendiendo sus brazos! ¡Era el momento de Rosario de volver a salir a escena junto a mí!
- Despellejada sobre sus hombros…
- ¡Sí! ¡Y yo bailando dentro de su piel!
- (...)
- ¿Soy o no soy gore?
- Mucho, Maestra...
- ¡Ni David Cronenberg, ni Peter Jackson, ni Guillermo del Toro…! ¡Alicia Alonso!
- ¿Y qué le dijo Charín?
- Que me fuera a casa del carajo con mi puta Gisselle ensangrentada…
- Qué malagradecida
- Con lo que yo he sido para ella...¿Tienes otro cigarro? Recordar esto me pone muy mal.
- Tenga, Maestra...
- ¿Qué son?
- Dunhill…
- Yo fumaba Aromas, a escondidas de Pedro…
- Ah…
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Author: verified_user

Cubano de nacimiento y catalán de adopción

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